Con insistencia se comenta mucho sobre la responsabilidad social de la empresa, sobre todo en lo concerniente a la contaminación ambiental. A lo que ello representa para la comunidad, para los que habitan en donde las empresas operan. Y es que Muchas empresas, especialmente Pymes y otros sectores, han venido afectando el futuro del entorno ambiental del país, que de no dársele la atención requerida, el deterioramiento, los males, pueden ser muy serios, especialmente para quienes vivimos en él. Por ello en nuestra carrera de administración de empresas nos incentivan los estudios de factibilidad para el manejo apropiado de las materias primas de nuestro entorno y la conservación de nuestro ambiente. Además de adoptar una cultura y responsabilidad ambiental es decir; en nuestras labores diarias reducir exceso de basura, reciclar y convertir los desechos en materias útiles. De esta forma se disminuye tanto la contaminación como el consumo de materias primas ya que parte de estos desechos se utilizan de nuevo en otros procesos productivos, no podíamos dejar pasar por alto el cuidado y buen uso del agua, dejar bien serradas las llaves, utilizar el agua solo para cosas necesarias, usar medios de transporte no contaminantes.
Los administradores de empresas sabemos que para realizar las actividades productivas y de transformación del entorno, es preciso aplicar la tecnología adecuada, disponer de los materiales idóneos y de la energía necesaria. Este modelo productivo, propio de la presente sociedad industrial ha generado graves disfunciones ambientales y en consecuencia ha dado pie al concepto de desarrollo sostenible: disponer de nuevos procesos y planteamientos que sean capaces de obtener la producción necesaria sin degradación excesiva del entorno, haciendo indefinidamente sostenible la utilización de los bienes naturales necesarios al desarrollo humano.
Se ve claramente que las empresas hoy en día están tomando conciencia de lo que se debe hacer y tal vez lo que falta es mayor orientación y promoción de las ventajas de hacer el bien a la comunidad así como las desventajas de no hacerlo; y la promoción de nuevas leyes para que acciones concretas se realicen.
El objetivo a conseguir es un mundo que intente alcanzar un desarrollo sostenible cada vez con menores desequilibrios, en base a una profunda toma de conciencia de la importancia de la contaminación ambiental por parte no solo de los administradores de empresas sino de los científicos, tecnólogos, políticos y de la sociedad en general.
La Escuela de Administración de empresas se encuentra cada vez más comprometida con el medio ambiente es por ello que en la formación de sus egresados esta la práctica a la cultura ambiental. Es decir Forma un administrador con conocimientos sobre lo que es una cultura ambiental de tal manera que pueda garantizarse la preservación del medio ambiente en la empresa donde el labore.
estos son algunos de los lugares que queremos seguir preservando:


